Dr. Oriol Martín Solé · Información para familias

Pieloplastia

Reparar la unión entre el riñón y el uréter para facilitar el paso de la orina y preservar la función renal.

¿Qué es?

La pieloplastia repara una obstrucción en la unión pieloureteral, el punto donde la pelvis renal continúa con el uréter. El objetivo es mejorar el drenaje de la orina y proteger la función del riñón.

Enfermedad relacionada: Estenosis pieloureteral →

¿Cuándo se necesita?

La dilatación del riñón no siempre requiere cirugía. Se valora la operación cuando hay obstrucción con repercusión funcional, empeoramiento en los controles o síntomas, como dolor o infecciones febriles. La decisión integra la ecografía, el renograma y la evolución clínica.

¿Cómo se hace?

Con anestesia general, se extrae el segmento estrecho y se reconstruye una unión más amplia. Puede realizarse mediante cirugía abierta o laparoscopia. El abordaje se decide según la anatomía y las características del paciente.

La unión estrecha dificulta el drenaje.
1. La unión estrecha dificulta el drenaje.
Se extrae el segmento estrecho.
2. Se extrae el segmento estrecho.
Se reconstruye una unión más amplia.
3. Se reconstruye una unión más amplia.

Esquemas orientativos del principio de la reparación; no representan todas las variantes anatómicas.

Alternativas

Si no hay obstrucción significativa ni deterioro, puede mantenerse vigilancia con controles. Los drenajes temporales y otros procedimientos se reservan para situaciones seleccionadas. Cada alternativa se explica según el caso.

Recuperación

La estancia hospitalaria y la vuelta al colegio o a la actividad física dependen de la edad, la técnica y la evolución. Al alta se indican la analgesia, los cuidados de la herida y las limitaciones temporales. Deben seguirse las instrucciones específicas del equipo.

Sondas y catéteres

Puede ser necesario un catéter ureteral interno doble J, un drenaje externo o una sonda vesical temporal. Si se coloca un doble J, se programa su retirada; puede requerir otra anestesia.

Riesgos y seguimiento

Los riesgos incluyen sangrado, infección, fuga de orina o reaparición del estrechamiento; ocasionalmente puede ser necesario otro procedimiento. El seguimiento incluye ecografías y, cuando está indicado, un renograma.

¿Cuándo consultar después de la cirugía?

Debe contactarse con el equipo o acudir a urgencias ante fiebre, dolor que no cede, vómitos persistentes, dificultad para orinar o problemas con la herida o el drenaje.

Preguntas frecuentes

¿Toda hidronefrosis debe operarse?

No. Muchos casos se controlan; la indicación depende de la obstrucción, la función renal y la evolución.

¿El riñón recupera toda su función?

El objetivo es preservarla. La recuperación funcional depende del daño previo y no puede garantizarse.

¿La dilatación desaparece inmediatamente?

No necesariamente. Puede persistir tras reparar la obstrucción y se valora con los controles.

Fuentes de consulta

← Todos los tratamientos

¿Tienes dudas sobre las opciones de tratamiento de tu hijo o hija?

Información sobre atención y consultas